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Una bofetada a tiempo

por Cean, 5 agosto 2007 | Se lee en 1,63 minutos
Dar una bofetada a tiempo es, además de una estúpida frase, una supuesta estrategia de educación infantil que todavía está socialmente aceptada.

Años atrás, en España, dar “una bofetada a tiempo” un hombre a su pareja y un hombre o mujer a su hijos era habitual y no causaba estupor alguno reconocerlo. A día hoy, ya no está tan socialmente aceptado que una mujer reciba una bofetada de su marido o pareja, sin embargo, si lo está que los niños y niñas sean “educados” a base de recibir “bofetadas a tiempo”.

Cuando en alguna conversación se menciona este tema es habitual encontrar muchas personas partidarias de este tipo de violencia y se autojustifican de diversos modos:

  • “Yo recibí bofetadas de mis padres y estoy bien y soy normal ”.
    Si estar bien y ser normal es ser una persona insegura y/o desconfiada, está en lo cierto. La inseguridad y la desconfianza son dos consecuencias que las “bofetadas a tiempo” tienen en muchas ocasiones.
  • “Mis padres me dieron bofetadas cuando lo merecía y no soy una persona violenta”.
    Afirmar que alguien merece alguna bofetada es justificar la violencia. Por otra parte, ser victima de violencia durante la infancia no significa que de al ser adulta una persona sea violenta. De igual modo, tener padres heterosexuales no garantiza ser heterosexual, por ejemplo.
  • “Agradeceré siempre a mis padres que me abofeteasen a tiempo”
    ¿No sería mejor agradecerles el cariño y buena educación que te aportaron?
Las anteriores autojustificaciones no son objetivas, pues las consecuencias negativas de las bofetadas se consideran normales y se les quita importancia. En muchos casos, ni son conscientes de las mismas. Además, la persona crea una norma general partiendo de un sólo caso particular, el suyo.

Finalmente, todo padre o madre quiere que sus hijos adolescentes les sean sinceros y les digan que hacen durante el tiempo libre, si consumen alcohol u otra droga, … ¿verdad?. Digo yo, ¿las bofetadas que éstos recibieron facilitaron que confiasen más en sus padres en un futuro?.

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Comentarios ( RSS)

  1. El patio de mi casa    7 agosto 2007, 22:21    #

    Totalmente de acuerdo. La bofetada es un supuesto recurso educativo al que todavía demasiadas personas recurren en demasiadas ocasiones. Aún suele resultar difícil comprender que la violencia solo genera sumisión o violencia, y que es propia de regímenes dictatoriales. Y que nadie diga que una bofetada no es violencia ni es maltrato. Desde el momento en que aceptamos que una bofetada a nuestra pareja, a un compañero, a cualquier adulto es violencia, debemos darnos cuenta de que una bofetada a un niño también lo es. Nos cuesta demasiado ponernos a la altura de un niño, y entender que también es una persona, y como tal, tiene nuestros mismos derechos, más, ya que se trata de una persona que aún no puede valerse por sí misma, y, por tanto, indefensa.
    Educar no es dominar. Y esto vale tanto para niños como para adultos. ¿Por qué tenemos los adultos ciertas leyes? ¿Por qué a nosotros no se nos puede dar una bofetada cuando hacemos una cosa mal? Cuando aparcamos en un paso de cebra, cuando no entregamos un trabajo a tiempo, cuando defraudamos a Hacienda, cuando mentimos, cuando fumamos en un lugar donde está prohibido, cuando sacamos fotos a los cuadros de un museo…hay otros recursos para disuadirnos de nuestros errores, pero nunca admitiríamos la bofetada ¿verdad?
    Hay un ejercicio muy simple, que consiste en observar los argumentos de las personas que defienden la bofetada, y cambiar la palabra niño por la palabra mujer, negro, homosexual…
    Te dejo un pequeño ¿relato? que escribí hace un tiempo en mi blog, y que puede reflejarlo…
    http://www.lacoctelera.com/elpatiodemicasa/post/2007/04/26/silvia

  2. — Marta    9 octubre 2007, 20:30    #

    Desde mi punto de vista el padre o la madre prefiere dar una bofetada porque es mucho más fácil, lo difícil es saber educar, pero eso no justifica la violencia.
    A la mayoría de los padres y/o adultos se les olvida que ellos también fueron niños.

  3. — Miguel Cabrera Cabrera    27 octubre 2007, 21:35    #

    Si no queremos que nuestros hijos peguen de mayores, no les peguemos de pequeños, estamos constantemente aplicando lo que nos aplicarón a nosotros.
    Demonos cuenta que el caracter de un niño lo configuran los padres.
    Si somos conscientes de los malos habitos y lo podemos evitar, evolucionaremos por que romperemos con la cadena de maltrato en todos los sentidos.

  4. — Antonio    30 octubre 2007, 04:44    #

    Pues nada, no dar una bofetada a tiempo majetes. Que sigan haciendo lo que les dé la gana, los menores que roben, violen, maten, agredan, insulten, hagan grafitis, se droguen, se emborrachen, vengan a casa a la hora que quieran ó mejor que no vengan en varios días no vaya a ser que se “traumaticen”, hay que dar cariño y amor por supuesto, pero una bofetada a tiempo evita contratiempos. Ahora bien, estos memos han de comer de algún sitio y ya tenemos a los psicólogos de turno opinando de lo humano y divino.

  5. — nuncajamás    31 octubre 2007, 01:05    #

    Antonio, pegando no se educa, cuando un niño tiene un mal comportamiento se le castiga y se intenta razonar con él. Es cierto que hemos pasado del autoritarismo de nuestros padres al coleguismo Pero una cosa es ser autoritario y otra tener autoridad sobre tu hijo. En cuanto a la psicología es una profesión muy respetable y te digo una cosa “ojalá a mí de pequeña me hubieran llevado a un psicólogo”. LLevo haciendo terapia más de tres años, y gracias a ella hoy soy una persona más segura y con una buena autoestima, sin la ayuda de profesionales no lo habría conseguido.
    Te comento también que por desgracia he conocido a personas drogadictas y alcohólicas,que gracias al autoritarismo y a la mano dura de sus padres, hoy ya no están aquí.

  6. Enrique    10 diciembre 2007, 16:50    #

    Realmente, cuando uno pasa a ser padre, se da cuenta de muchísimas cosas, y esta es una de ellas, al menos en mi caso.

    No justificaría nunca la violencia, jamás, sólo perdiendo la cabeza sería capaz de poner una mano encima de mi hijo.

  7. Contraejemplo    5 enero 2008, 09:18    #

    Pues es triste, pero aún me siento un contraejemplo en esto de no pegar a los hijos.

    Para las autojustificaciones yo recomiendo darles la vuelta a ver qué tal suenan:

    1. Yo recibí bofetadas de mis hijos y estoy bien y soy normal.

    2. Mis hijos me dieron bofetadas cuando lo merecía y no soy una persona violenta.

    3. Agradeceré siempre a mis hijos que me abofeteasen a tiempo.

    ¡Saludos!

  8. — Chaquetera    15 enero 2008, 06:16    #

    Yo creo que no se puede poner límite ni definir una situación en la que el niño o niña está enfrentandose y provando la autoridad de su padre. Está mal si le das una bofetada por no comerse el desayuno, eso no te agrada. La pregunta que debatiria yo, es que si en algún caso está justificada la violencia. ¿Debo defenderme si mi hijo me ataca? Es una duda razonable. Yo tampoco soy partidaria de la violencia, aunque si recuerdo claramente la sensación que deja un tirón de pelos.Es la sorpresa, como al mismo tiempo el desagrado, y de alguna forma para mi, rompe el vínculo de respeto que tenían hacia mi, por lo tanto reflexionas despues de tener la mejilla colorada (teniendo ya un poco de conciencia, con 6 o 7 años o mas) y te das cuenta que tu padre o madre te ha demostrado lo que duele que tu rompas ese circulo de respeto no haciendo lo que se te ha dicho. Yo respeto y tu respetas. El castigo físico consiste en demostrar cuanto nos ha dolido lo que ha hecho esta persona o niño faltando a ese pacto de respeto. Y les puedo asegurar que yo no volví a hacer lo mismo. No existiria la violencia en el mundo si no sintintiesemos dolor en ninguna de sus formas.
    Mi reflexion es: No provoques dolor, para que los demas no sepan que existe y tambien quieran hacerlo.

  9. — ana    16 abril 2008, 12:05    #

    yo creo que a veces nuestros hijos merecen limites firmes , debemos sostener las penitencias y no aflojar que no nos ganen por cansancio por que sino estamos listos para el resto de la cosecha es muy dificil criar hijos y hablar es muy facil yo creo que una buena educacion se consigue con el respeto hacia los padres, maestros etc y esos valores se han ido perdiendo es una lastima ¿en que habremos fallado ? ¿no sera que nosotros tampoco respetamos a nadie ? o la sociedad esta tan desquiciada

  10. — Luis    26 abril 2008, 01:34    #

    Pegar no es el mejor camino, pero a veces es una camino. Como todo en la vida es relativo. Otra cosa es que un tercero se interponga y pretenda defender su postura (la que sea) como la única válida. ¿Acaso tú sabes lo que se cuece en mi casa? Lo de condenar a una mujer a no ver a su hijo por haberle abofeteado (hablo de sentencia en firme por parte de un juez) es como para coger a ese juez y darle una somanta de palos bajo un saco en un callejón. ¿Ah no? ¿Soy violento? Pues entonces será mejor saber cuáles eran los condicionantes y por qué ese juez dictaminó de esa forma. De nuevo, hay que saber lo que se cuece. Hablar por hablar, generalizando, resulta siempre problemático. Pegar o no pegar no es la cuestión. Educar según a que sujeto sí es la cuestión, porque no es lo mismo educar a un buenazo que a un desgraciado.

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