por
C.S. "Cean"
, 1 abril 2006 |
Se lee en 1,8 minutos |
"Si insultar a otra persona está considerado como un acto grosero y de mala educación, insultarse a sí mismo no está considerado grave, cuando el daño que se está produciendo es mucho mayor, pues agredimos a la persona que más queremos o que, al menos, más debemos querer."