Para Valorar: Haz clic sobre una de las Estrellas.
Inicio > Artículos > Prisas mentales
Prisas mentales son las prisas con las que algunas personas corren por las pistas imaginarias de la mente. El objetivo que persiguen no es llegar a una meta, se trata solamente de avanzar al que esté delante.
Un ejemplo, el avión ya ha aterrizado, la voz del sobrecargo da la bienvenida a la ciudad de destino, y recuerda al pasaje que no debe desabrocharse el cinturón de seguridad hasta que el avión esté detenido, los motores parados, y las señales luminosas se apaguen.
Así que el ruido de los motores empieza a disminuir, ya se empiezan a escuchar los “cliks” de los cinturones, empieza la carrera para ocupar el pasillo, conseguir el espacio suficiente para el equipaje de mano, y lo más importante, quedar ubicado en una buena posición para la salida, salida que se efectuará uno tras otro, sin más.
UF!!!! dice una señora, que suerte he tenido, gracias a un par de codazos, me he posicionado delante de este señor, que ya presentí, tendría la intención de colarse… ¿Colarse?
Ah, si!!!! Colarse para que en vez de tardar 4 minutos en salir del avión tarde 2…
Bueno, ¿Y qué decir de todos los que al no estar en el asiento del pasillo, se levantan encorvados, con el cuello girado, y permanecen en esa posición incómoda? ¿Qué más da que estén en la fila 30, y eso signifique que se vacíe todo el avión antes de poder cambiar de postura? Lo importante, es no perder posiciones de salida.
Es increíble. Un avión tiene filas de asientos a los lados, un pasillo central y habitualmente, la puerta delantera es la destinada para la salida. Pasar de la posición de la fila 19 a la 17, puede mejorar la llegada unas milésimas de segundo.
¿Qué nos hace comportar tan irracionalmente? Las prisas mentales.
La impaciencia sólo se construye en la mente, no hay explicación alguna a tanta desesperación.
Por cierto, la ventaja del que ha pasado de la posición 19 a la 17, puede quedar totalmente anulada cuando al salir descubre que en vez del finger, le espera una escalera con destino a un autobús.
Las prisas mentales le han gastado una mala jugada.
RSS)
Griselda, me ha gustado este concepto de prisas mentales. Gracias.
Otro ejemplo: las personas que suben al tren cuando las puertas se están cerrando y sabiendo que en apenas 2 ó 3 minutos pasa el siguiente.
Saludos.
Efectivamente así es y así ocurre. También es cada vez más frecuente ver a personas de la “resistencia”, es decir, aquellas que aunque se sienten en las filas delanteras aguantan sentados hasta que haya salido la inmensa mayoría del pasaje, incluso me atrevería a decir haciendo alarde de su postura contracorriente. Sería el otro polo, el otro extremo.
Esta característica que denominas “Prisas Mentales” yo lo englobo en un fenómeno más amplio y más arraigado en nuestra sociedad, que es la Patanería. La Patanería es el arte de no saber comportarse en público, de no saber convivir en sociedad y en general, de no saber vivir. Las prisas mentales por salir del avión se pueden comparar con las prisas también por entrar: al llamar al embarque en lugar de formarse una cola ordenada (“fila india”), se forma un tropel caótico, a pesar de que se esfuerzan por llamar al embarque según el número de asiento. Y es absurdo porque en la sala de espera se está más agusto que en las butacas del avión.
Lo que más me alarma (que alguien me corrija si cabe mi observación subjetiva) es que compruebo como estos fenómenos de patanería son cada vez más frecuentes, y que “antiguamente” no se observaban tanto, cuando se supone que hoy día hay un mayor y más fácil acceso a la cultura…
Si, eso me cae muy mal, que siempre los de atrás quieran salir antes, ni que se fueran a quedar atorados de por vida. Yo siempre he preferido salir ya cuando se ha despejado el espacio….como en el cine jaja… Solo que cuando viajo con mi esposo (que es casi siempre) pues a el le gusta salir rápido aunque siempre le digo que se espere, creo que se desespera.
….Ahora que hablas del cine: mucha gente se queda sin ver el típico corto de animación que suele haber en muchas películas justo después de los créditos.
Eso es una de las consecuencias de querer salir el primero de la sala de cine.
Yo al efecto que comenta Griselda lo llamo el efecto chepa por la curiosa postura que adoptan los que se levantan en el puesto de ventana. Por otra parte, Iñaki, hacer la cola al entrar sí tiene sentido, pues te arriesgas a quedarte sin sitio en los maleteros para poner tu mochilita debido a los pasajeros que han colocado antes su maletones hinchados que cumplen las normas de homologación de equipaje de mano de forma más bien “distraida”.